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Polvo de agua. -
Polvo de agua en el gris eterno
que me lleva al nordeste de tu cuerpo,
a ese latido que traspasa la ropa
y mis sentidos de carne, de viento.
Mis ojos buscan en lo profundo
la dirección de esa lluvia en ralentí,
remanso de paz, oasis de un invierno
que envenena con deleite las horas.
Desorientadas van, gotas y deseos,
los minutos mueren huérfanos de ti
quedando solo el cascarón de proa,
la humedad, el aire líquido y un suspiro
que ensancha el corazón
o lo hace más pequeño.
Y no da llegado la borrasca,
el ciclón, el aguacero,
ese barredor de manzanas ácidas
y estúpidos embelesos
que me tienen embobado
dibujando tu figura con el pensamiento.
Como marco, una ventana,
Polvo de agua en el gris eterno.
Paris Joel
Camino hacia...
Camino hacia un fin o un principio,
día a día, sin pausa, sin prisa.
Saber que todo se rige por ese destino
hace que el entorno adquiera
un valor renovado
y que el día se deje cortejar
por canciones de pájaros,
poemas primigenios,
música del cielo a la tierra
que invita a desayunar nubes grises
y destellos de un Sol violeta,
un pan de ingravidez que libera
una risa naciente como un río
en el que podría dejar mi trabajo
para quedarme en el puerto de tus labios
hasta los días más irresponsables y felices.
Qué belleza volátil de aves blandas,
qué boleros,
qué baladas.
Esperando en la ITV. -
Cuando estás por encima,
cuando estás por abajo
contando margaritas, y un tren se derrama
pintando el horizonte de gris ceniza.
Llega la vida como arrollando
y simplemente te echas a un lado,
ni el cabello se despeina,
aunque en conciencia dejas hacer
en paralelo concatenado,
repetición de otras veces,
de otras ansias, afónicas, exhaustas.
Dulce madurar,
agrio envejecer,
cuando la libido se cuela por el desagüe de los años;
esa cometa perdida
que deja al niño al borde del llanto.
La mirada está en otras cosas
que no se ven, pero pesan
casi tanto como aquella vez
que no llegué a tiempo
para apuntalar lo nuestro.
Afortunadamente siempre hay un abril,
una flor, un aguacero y un mes de mayo.
El Momento. -
Hay que ir a por ellos, amor,
con el puño cerrado y el corazón abierto,
de cabeza a la sin razón, a la avaricia,
a arrancar las flores artificiales
que ahogan nuestros ojos en lágrimas
con los fríos colores de pétalos
que no huelen y matan.
Que somos tu y yo los soberanos,
nuestros hijos y sus hijos,
un árbol de música y pájaros,
un roble ya en movimiento
que porta el fusil del amor.
Ha llegado el tiempo esperado,
la tierra no es prometida, se gana.
Vamos todos, es el momento
del ciprés, el lirio y el canto.
Paris Joel
No existe contención para el mar. -
Justo ahora en este momento
me gustaría decirte sin causar ofensa
que muero por perderme en la deriva de tu marea,
por encallar en tu costa
y derramar la espuma de mis olas
en tu playa blanca, secreta.
Sé que suena obsceno,
tanto como saber
que este ahora es lo único que importa
y que los días pasados
son simplemente un coto de homiciados,
baldíos, olvidados...
Cómo retener este río,
este acuífero que se hunde
aún viendo el mar, tan cerca,
tan vívido, tan mar.
Cómo decir...
Qué código emplear...
Paris Joel