"Islandia". Paris Joel

jueves, 23 de octubre de 2008

Mi Cabeza Anda Loca.



En esta semana me ha dolido la cabeza más que en toda mi vida y por lo de ahora no encuentro el origen de tanto dolor.

Ayer fue un día horrible para mi, hasta 4 analgésicos y un orfidal me tuve que tomar para calmar el dolor y conciliar el sueño, hoy me encuentro un poquito mejor y eso que ahora mismo ya me empieza a doler de nuevo.

En fin, hoy por la tarde me toca cita con el oftalmólogo a ver que me dice, no obstante este viernes volveré al médico porque esto no es normal.

Ah! El de la foto es el grandísimo Pucho Boedo, como no me cuido nada y me cuesta dormir, el otro día me llevé en préstamo de la biblioteca el documental que le hizo Xurso Souto y tengo que reconocer que está genial, me encantó. El caso de Pucho es curioso y peculiar, por que es algo insólito que un cantante de verbena cree un estilo propio y una legión de seguidores tanto en su país como fuera de él, y, sobre todo, moviendose en circuitos que estaban fuera de medios como la televisión, radio, campañas de promoción etc. A pesar de todo Pucho consiguió estar en la memoria colectiva de muchos gallegos durante muchos años. Todavía hoy día se le recuerda con cariño, y eso, os puedo asegurar que es inaudito en este tiempo no propicio para las leyendas. Pucho es eso: leyenda.

De todo el documental me quedo con una secuencia en la cual Perillo, el batería de Los Tamara, narra como un día Pucho lo despierta con la simple razón de ir a visitarlo, algo que al batería le causó extrañeza. Después se enteraría que ese mismo día Pucho visitó a todos sus viejos amigos como si estuviera despidiéndose. A los dos días Pucho fallecía. Curioso, verdad?

2 comentarios:

Carlos Bau dijo...

Mejórate maestro,qué rabia da ese dolor de cabeza tan molesto y que parece que no se quiere marchar.
Curioso detalle el de Pucho,qué grande!!!!!
Un abrazo.

Xurxo Mares dijo...

Pues a ver que te dice el médico porque, como tú dices, tiene que haber algún motivo. Tenme al corriente, porfa.
Con respecto a Pucho Boedo y Los Tamara, tuve la fortuna de compartir, como bajista de Los Sombras, escenario, barra de café, mesa y mantel, varias veces en la década de los 60. Desprendía humanidad, bebía y fumaba mucho, era sencillo y próximo y un buen cantante.Tenía técnica y bonita voz. Pero también era un gran "intérprete"(vivía las canciones )y un gran "comunicador", llegaba a la gente. Además cantaba en gallego y eso escaseaba, sobre todo en las verbenas.Es fáciL comprender su éxito.
Mi cariñoso recuerdo para él.

Un vibrato.