"Era tan fácil". Paris Joel

domingo, 22 de marzo de 2020

Mientras Te Escribo





















Mientras te escribo.

Diabético por mi dulce caracola
no quise ver la ventisca del nuevo amanecer.
Embriagado en mis cantos de sirena
no entendí el graznar de los cuervos amarillos,
tan distantes y lejanos como el portazo del telediario
y su gélido estruendo de realidad.

Aún así, ahora más que nunca,
le rezo a tu abrazo adolescente,
al primer beso hambriento y furtivo,
al descubrimiento del nuevo continente del sexo,
a la primera mañana junto a ti,
al llanto de las primeras flores de nuestras primaveras,
a los cánidos lametazos de la infancia,
y a todo aquello que siempre di por hecho
y que ahora es nostalgia en esta mañana de apocalíptico silencio.

Porque tengo miedo de que jamás puedas leer estos versos,
y que el papel que los sustenta
se hunda en el mar de la soledad. Por eso,
por si llega la noche definitiva,
quiero que sepas, que en su paisaje estrellado,
me encontrarás y te encontraré
en una sinfonía de luz y alegría,
la misma que hace milenios
alumbró nueva vida del polvo,
el mismo que ahora me deja un poso reconfortante 
al verte plácidamente dormida
mientras te escribo sin fin.


Paris Joel

domingo, 15 de marzo de 2020

Un Día Más






















Un día más. -

El arrullo de la hierba intenta mecer al viento de la tarde,
con un Brabante en el pecho tiro por el camino manso
y mi paso pétreo simula un rodar suave. 

El pensamiento cometa se eleva en distraída fuga,
repasa viejas escenas a tu lado,
tu jardín de noctilucas,
la marea adamantina de tu pelo
y esa sonrisa faro y bandera de mi patria lejana.
Allá quedó planeando como un rara avis
dejando un hilo Pulgarcito cayendo
hasta mi mano de venas dilatadas 
por todos aquellos lamentos vanos.

Después de un prolongado trote,
simulando  de hierro un caballo,
vuelvo a mi estación de invierno
con el respirar encogido, entrecortado,
y nubes ceniza llueven recuerdos
empapando el iris de los campos.

Las manecillas del reloj son la gaviota
con hambre atrasada,
con hartazgo de derrota,
y así vuelvo a casa
un día más 
como si nada. 


Paris Joel

domingo, 8 de marzo de 2020

Sed Horizontal





















Sed Horizontal

Sangre apozada,
almagra seca que añora un cauce,
un río besamar, ultramar, 
otra costa y regresar
a tu costado,
con su coste
cárdeno,
sin par.

Mar muerto, Mar Negro,
lago quieto, Titicaca.
Marinero en tierra,
dique seco,
reservista,
¡malhaya!

Balandro inquieto,
balanceo pendular.
Así paseo tras paseo,
sed horizontal,
olas de recuerdos
que invitan a viajar.


Paris Joel

domingo, 1 de marzo de 2020

Corazón Balandro





















Corazón Balandro

No empujes más este corazón balandro,
que no encuentra la marea ardiente
del pecho sincopado, viejo puerto,
que no soporta el no ser abatido
por temblorosas mejillas de amor adolescente,
el roce magnético de la tectónica impredecible,
ese ulular interior preludio del salto al vacío...

En su vez la cinemática de la inercia,
que conduce a un cementerio sin nombre
bajo un árbol muerto de indiferencia,
frío camino de brezos blancos como nieve,
urces, como copos, cimas donde ya
ni siquiera llueve.
Si empujas este corazón balandro,
que sea para que truene.


Paris Joel

domingo, 23 de febrero de 2020

A mis 54

Paris Joel cumple 54 años.
















A mis 54. -

Capeando los vientos de la trova
y saliendo del segundo estribillo
enterré, por fin, al vil cigarrillo
para sentir la canción que desova.

Iluso es el que cree que innova
tragando sin más el azucarillo; 
mi dueña tiene el sabor del membrillo
que inspira a este ajado Casanova.

Traspasando la Cara B del disco,
ya no pienso en quimeras ni derrotas,
si no vivir en vena y con cariño.

Que de la vida queda un buen mordisco,
despedidas, viajes, y copas rotas,
para volver de nuevo a ser un niño.


Paris Joel