"Era tan fácil". Paris Joel

viernes, 4 de diciembre de 2009

A Vueltas con Sabina


Confieso de entrada que me encanta el disco "Vinagre y Rosas" de Sabina, no es una obra maestra en conjunto pero sí un gran disco.
Dicho esto y después de ver varias críticas del CD en cuestión por parte de varios sesudos críticos me quedo con la boca abierta y perplejo al leer tanta contradición, despropósito e incluso maledicencia. Hay alguno que incluso declara que esperó un tiempo para hacer la crítica a la espera, según él, de que el disco se convirtiera en todo un bombazo de ventas aunque, vista la crítica, probablemente esperara a ver otra cosa.
Hay otros que van más allá, dicen que a la tercera canción aburre y al llegar a la cuarta te dan ganas de dormir y que eso no debiera de pasar con Sabina, pero van más allá y hacen un listado de lo mejor del disco. Hasta 7 canciones califican como lo mejor de "Vinagre y Rosas" y, como el disco tiene 10, yo me pregunto si un disco en dónde el 70 por ciento es bueno acaso no se puede calificar de un gran disco.
Pero la cosa continúa llaman a Pereza(grupo colaborador del disco) grupo sobre valorado a pesar de que según este crítico Pereza salva el trabajo sabinero. A Pancho Varona y compañía los tildan de buenos músicos pero sólo para el directo ya que según estos críticos no están a la altura(quien me los diera a mi). En fin, que muy diplomáticamente no queda títere con cabeza, hasta critican la portada y las fotos del CD diciendo que son muy tétricas, pero claro, ahora lo que importa de un músico es su imagen y no su música, ya sabéis que ahora hasta se conceden grammys a los gráficos de un CD. ¡Increible! Personalmente me importa un rábano la estética de un disco, para mi eso es secundario, lo verdaderamente importante es la música que contiene, esa obra distinta y personal que te transmite emociones.
No se, da la impresión de que no hemos evolucionado, este parece seguir siendo el país de la envidia, el navajazo y la picaresca. ¿Dónde están estos críticos ante el fast food musical de triunfitos y otros ídolos de barro? Probablemente en silencio porque mola ir a conciertos de morro, vivir de la vanidad o incluso del pesebre.
Creo que a Sabina jamás se le perdonará su libertad, su anarquía, sus contradicciones, en definitiva, su genialidad. A mi me gusta por su música, por su golfería, sus espantás y porque hace lo que le viene en gana.¡Tremendo pecado!
Dame un disco de Sabina, aunque sea malo.

5 comentarios:

César de Centi dijo...

La genealidad del genia es quizas eso ultimo poder hacer lo que le viene en gana... menudo poeta y menuda falta de ellos.

Las criticas deberian de construirse sobre la estructura ferrea del argumento...lei esa critica y yo tambien tengo el disco de Sabina y claro que si, un disco con siete canciones es un discazo no como otros discos que solventan con el single el argumento de todo el emboltorio.

Por cierto la Rolling de diciembre viene con un especial Sabina cojonudo.
Salud! Parissssssssssssssssss

Carlos Bau dijo...

Al final con Sabina y en referencia a muchos de sus trabajos y posteriores críticas,pasaría como en esa frase que dice:
"El destino del genio es ser un incomprendido,pero no todo incomprendido es un genio."(Ralph Waldo Emerson).
SABINA ES Y SERÁ SIEMPRE UN GRANDE,CON MAYÚSCULAS!!!
Un abrazo y buen finde-puente Paris.

Fran dijo...

Compañeros, sé que esto que voy a decir es políticamente incorrecto, pero un servidor dejó de escuchar a Sabina a partir del disco "19 días y 500 noches". A mi me gustaba cuando Sabina tenía voz de Sabina, no de Doña Rogelia, ¡no lo puedo evitar, me pone muy nervioso, es superior a mi!. Además, me ocurre otra cosa, sé que debo disociar el músico de la persona, pero no puedo. Yo soy muy amigo de varias personas a las que Sabina ha puteado... y eso marca compañeros.
De vez en cuando oigo a Sabina, pero los discos viejos, los nuevos ya ni los compro ni os escucho.

Fran dijo...

perdón, quise decir "ni los compro, ni LOS ecucho", a vosotros os escucharé siempre.

Paris Joel dijo...

De políticamente incorrecto nada. "19 días y 500 noches" es de lo mejorcito. Entiendo lo que dices, a veces es mejor guardar las distancias.