"Y si fuera así". Paris Joel

martes, 25 de octubre de 2016

Pamplona 9 años después.-

Pasaron ya 24h y parece que fue ayer mismo cuando salimos de Sada rumbo a Pamplona. Fue un viernes soleado con el cielo despejado cuando mi querido Tonu Leiro me recogió a eso de las 10:30h de la mañana, recostar el asiento, acomodar los utensilios de mano y en marcha.
Tonu quiso tomar el camino de la autovía transcantábrica para la ida y fue un trayecto muy colorido y ameno, aunque si os digo la verdad a mi no me gustó mucho, tengo vértigo, soy muy sensible a las alturas y esa autovía está plagada de grandes desniveles, curvas y precipicios, fui en tensión gran parte del camino.

Los Picos de Europa desde la auto vía Transcantábrica.

Cruzar Asturias a lo ancho se nos hizo largo, Cantabria se nos hizo corto y Euskadi muy variopinto; grandes acantilados, playas salvajes, los Picos de Europa y al fondo ese Mar Cantábrico que te empequeñece por momentos ; comimos en Torrelavega, llegamos en un suspiro a Castro Urdiales y alcanzamos enseguida Euskadi.
Guiados por el GPS de nuestro coche nos equivocamos y nos metimos sin querer por el centro de Bilbao, por dos veces repetimos el error y eso nos retrasó un poco, Tonu estaba un poco asfixiado pero son cosas que pasan, que forman parte del anecdotario.
Tengo que decir que me gustó mucho la provincia de Álava, en especial el ayuntamiento de Legutio, con esos lagos y caseríos. Al dejar de lado Vitoria entramos en Navarra y el paisaje se me hizo familiar.
Llegamos a Pamplona a las 19:15h coincidiendo con el bus del Betis que jugaba ese día con el Osasuna y no fue fácil llegar a Mutilva, para nosotros fue un poco laberíntico, pero, como estábamos al lado, llamamos a Javi Martín que junto a Maite Mené vinieron a rescatarnos ; abrazos, besos y regocijo por vernos de nuevo, al momento nos llevaron a casa de Javi y nos acomodaron como si fuéramos familia, después fuimos a conocer el “Bardo Escaldao” donde estaba el bueno de Txus Remón y de ahí a cenar con Maite, Javi, Txus y Jorge Sánchez que apenas tenía apetito. Al acabar de cenar un poco de charla y a dormir, no dormí mucho a pesar de estar muy cómodo, ya se sabe, cuando uno viaja siempre extraña a los suyos.  
De izda a dcha: Javi, Idoia, Tonu, Paris y Txus en el Bardo Escaldo.
A la mañana siguiente, sábado, día del concierto, fui el último en levantarse por lo tanto me encontré a toda la cuadrilla desayunando y charlando en familia, me uní a ellos y planificamos una mañana turística por la ciudad de Pamplona con los mejores guías: Javi e Idoia que tuvieron una paciencia infinita con nosotros y nos mostraron el Ayuntamiento, el Palacio Real de Sancho VI, El Archivo de Navarra, La Catedral…Que se yo, infinidad de edificios, parques, plazas y calles llenas de encanto e historia. Como no, hubo tiempo para callejear e ir de tapas aunque servidor no las probó por estar saliendo de una gastroenteritis vírica que me dejó un tanto débil pero Tonu dio fe de los buenos que estaban los pimientos rellenos del Café Roch entre otros.
Paris Joel por las calles de Pamplona.
Comimos en el Catachú con Txuma Huarte, Arantza, Jose Luis y otro amigo que no recuerdo ahora el nombre, gran ambiente, lleno a los topes, alegría y bullicio. Después descansamos en casa de Javi, Tonu aprovechó para pasear y yo para hacer dedos y tocar la guitarra.
A partir de las 18h nos pusimos de nuevo en funcionamiento y fuimos ya al Bardo para preparar el local y probar sonido. Hubo una mesa de mezclas digital que nos dio un poco la lata pero, afortunadamente, Jorge Sánchez nos dejó la suya y, dentro de las mayores suertes posibles, tuvimos la inmensa fortuna de que Txuma Huarte nos hiciese el sonido del concierto, todo un lujazo porque Txuma es un profesional como la copa de un pino, entre otras cosas, fue el técnico de sonido del Auditorio de Barañaín, o sea, que estábamos en las mejores manos.
Empezamos el concierto a las 21:10h, nos presentó Javi Martín, presidente de la Asociación Ojalá y comencé cantando “Excuso Decirte” para después desgranar lo mejor de mi repertorio regado con todo ese torrente verbal que instintivamente me va saliendo en medio de la actuación. Se que hice reir, cantar y palmear algunas de mis canciones. Invité a cantar a Alberto Rodríguez Purroy, autor de la canción “No Quiero más Café” e hicimos un buen dúo, poco a poco el concierto transcurrió con gran aceptación gracias a un sonido inmejorable, jamás me escuché tan bien y eso se notó, estaba a gusto, disfrutando como nunca, tanto fue así que al acabar nos pidieron un bis e hicimos dos canciones que raramente solemos hacer para acabar todo en una gran y cerrada ovación.  
Tonu Leiro y Paris Joel en directo en el Bardo Escaldao.
 La verdad es que estaba tan cómodo que podría seguir una hora más pero tampoco se trataba de cansar, creo que a todos nos quedó un gran sabor de boca, además, después del concierto “oficial” hicimos una jam sesión todos los cantautores y cantautoras que estábamos allí y disfrutamos a lo grande con las actuaciones de Javi Martín, Maite Mené, Txus Remón, Alberto Rodríguez Purroy y Jorge Sánchez. Al final fin de fiesta, risas, fotos y regalos, pues Txus y Maite me regalaron sus discos que ahora mismo estoy disfrutando. Ya en casa de Javi, esa noche sí que dormí aunque desperté a tiempo para retomar el horario de partida, en esta ocasión el último en levantarse fue Tonu. Desayunamos en medio de cafés humeantes, tostadas, palabras animadas y ya con todo dispuesto para la marcha nos despedimos de nuestros queridos anfitriones rumbo a casa, pero, al cuarto de hora tuvimos que volver pues Tonu se dejó olvidado el móvil en casa de Javi, algo que nos retraso un poco, pero solo un poco.  
Txus, Javi, Arantza, Txuma, Jorge y más amigos de El Bardo Escaldao.
El viaje de vuelta fue muy placentero. Decidimos ir por la ruta de Castilla-León, cruzamos La Rioja, Burgos, Palencia, Valladolid, Zamora, León, Lugo y Coruña.
Hicimos tres paradas, una en “Zalduendo” un pueblo de Burgos de 60 habitantes que tenía una cantina con unos mejillones en salsa de tapa deliciosos, quien me lo iba a decir ; para comer paramos en Valladolid, en un restaurante de estos de diseño, muy rico todo pero también un poco caro y, nuestra última parada, fue en Vega de Valcarce, para comprar membrillos y alguna que otra cosa para la familia.
Me gustan las llanuras de Castilla, esa sensación de lejanía, soledad, inmensidad, casas abandonadas en la nada, chubascos que ves venir de lejos…Lo dicho, fue un viaje muy tranquilo y placentero, cuando nos dimos cuenta ya estábamos llegando a Betanzos y quisimos cruzar la Ciudad de Los Caballeros para relajarnos y retomar la lentitud de las carreteras urbanas.  
Paris Joel en la casa de Javi Martín.
Tonu me dejó en casa ya de noche, sobre las 20:15h y toda mi familia me comió a besos y abrazos. ¡No hay nada como volver! Estuve contando cosas un buen tiempo, cené y al poco caí rendido, creo que sonriendo, fue una experiencia muy feliz y no tengo no más que palabras de agradecimiento a todos los que la han hecho posible. ¡Ojalá podamos repetirla en un futuro cercano! Mientras tanto seguimos en el camino.  

0 comentarios: